Hola, amigos. He aquí lo que les prometí: la segunda parte sobre Antoine y su obra cumbre. Ojalá puedan imaginar con cuánto respeto tomo este tema. No es para mí nada fácil hablar sobre esta joya que, por su simplicidad, me resulta insondable. Me cuesta llegar al corazón del autor y a su inspiración cuando creó El Principito.
¿O acaso no lo escribió él? ¿Acaso una mesa redonda formada por estrellas como la simplicidad, la humildad, la esperanza, el perdón, la lealtad, la fe y el amor no bajaron del cielo por donde Antoine soñaba, y lo escribieron ellas?
Tanta magia despierta este libro en mí. Además, como lo expliqué en otra publicación, no logro separar al autor de su creación; hasta pienso que en realidad es el espíritu del autor convertido en personaje y bajado a su pluma.
Antoine miraba el cielo, ocupaba el cielo, lo recorría, y nos enseñó a mirar como él aquello que es invisible a los ojos físicos.
Yo no dejo de vivir en el espíritu de El Principito. Sus frases me saben siempre a frutos nuevos. Al leerlo, hasta me parece que mi alma también vuela. Lo grandioso es que así sucede en millones de almas: se ha convertido en brújula, faro y tierra donde descendemos luego de cada viaje por sus páginas. El Principito es un refugio seguro para toda alma que desee conectarse con la paz.
¿Cómo nace el Principito?
Mientras intentaba romper un récord de aviación, en 1935 su avión se estrelló en el desierto del Sáhara. Pasó cuatro días junto a su copiloto varado en las dunas, sufriendo deshidratación severa y alucinaciones antes de ser rescatado por un beduino. De esta experiencia traumática pero mística nació el encuentro del aviador con el principito en el desierto.
La rosa
La hermosa y compleja rosa del principito está directamente inspirada en su esposa salvadoreña, Consuelo. Una relación apasionada pero llena de espinas, a quien él prometió cuidar y proteger siempre, comprendiendo que «su rosa era única en el mundo».
Los baobab amenazantes
Las semillas de baobab que amenazan con destruir el pequeño planeta representan los gérmenes del odio, el fascismo y la destrucción que asolaban a la humanidad durante la guerra en la que él mismo participaba.El Zorro y la amistad: Inspirado en sus conversaciones sobre la lealtad y el valor del tiempo compartido con verdaderos amigos durante sus años de soledad y vuelo, nace el zorro, el gran maestro del principito.
Desde ese asteroide pequeño donde una rosa caprichosa lo ponía a prueba y los peligrosos baobabs amenazaban con romper su mundo, hasta ese viaje solitario que lo trajo a la Tierra, allí, en nuestro suelo, un zorro sabio le enseñó el secreto mejor guardado: "Solo se ve bien con el corazón...".
Ahora naveguemos por el cielo de El Principito y permitamos a nuestro espíritu alimentarse de su sabiduría. Tomé solo unas pocas frases, ustedes pueden dejarme otras en los comentarios, las que más los conecten.
"Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante."
"Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás."
"Haz de tu vida un sueño, y de un sueño, una realidad."







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