miércoles, 29 de julio de 2026

CAFÉ LITERARIO- te cuento algo de mis obras



Bienvenidos a mi rincón: Un café, mis libros y el corazón abierto

Hola, queridos amigos y lectores que me leen desde un rincón de Argentina o desde la otra punta del mundo. Hoy quiero abrirles la puerta de mi casa, sentarnos un ratito a tomar un café y empezar a mostrarles mi humilde obra.

En cada página de estos libros no hay cálculos comerciales ni pretensiones de grandeza; está mi corazón, mi alma y mis lágrimas.

Y hoy, con el amor que ya nos une, quiero hacerles una confesión: mi alma está en cada ser humano que sufría y sufre en silencio. A través de mi pluma, quiero mostrarles que la felicidad no vive en los billetes ni en la fría idolatría del dólar que este mundo adora como a un dios. La verdadera vida está en el canto de un ruiseñor, en el grito silencioso de un niño por nacer, o en el establo lleno de estiércol donde duermen los preferidos de Dios.

¿Cómo poner mi gotita en el océano del amor y la sanación para colaborar con la naturaleza y con mi prójimo? Encontré en el realismo mágico —o mejor dicho, el realismo mágico me pescó a mí, parece que dijo ¿Y esta loca que anda suelta? la voy a hacer trabajar para mí— una forma de colaborar con la creación de Dios. Sentadita y escribiendo con humor, pero con profundidad, dialogo con los habitantes del silencio y dejo que ellos nos den sus clases magistrales.

Bueno... esa soy yo. La que ama y la que elige el pesebre y la sencillez porque ahí es donde camina la verdadera poesía.

Dicho esto, aquí comienzo a presentar mis obras. Verán dibujos casi de cuentos de princesas, pero todos mis libros son para adultos; solo que, al hacer realismo mágico, así veo a mis personajes. Ellos traen una misión: contarnos sus penas y, junto a nosotros y en mi mundo ideal fraterno, buscarán la sanación... eso sí, con MUCHO HUMOR.

El libro de hoy se llama Cuentos de los habitantes del silencio. En sus seis relatos veremos cómo la fogosa Nereí lucha contra el catch and release; en otros nos preguntaremos: ¿Cómo entendemos la empatía?; o en otro ¿Qué nos une con el bosque? y, para descomponernos de la risa, verán en el cuento final, cómo ciertos personajes se enfrentan con el autor.

Son solo comentarios sobre algunos de los cuentos, pero cada uno toca su tema sobrevolando el caos de la vida... como pequeñas linternas para el camino.

¿Se consideraban normales? Después de leer este libro, quedarán presos del humor y el vuelo de sus almas al país de los locos habitantes del silencio... mis queridos personajes, mis hijos. Pónganse cómodos, abran bien los ojos y prepárense. ¡Que empiece el espectáculo!"

*Los habitantes del silencio: entre la magia y la viveza criolla



Título de la colección: Cuentos de los habitantes del silencio

Género:  Colección de cuentos (/Realismo mágico/Ficción de sanación)

Contenido

1 Nerei

2 Primavera

3 Ocaso

4 La empatía de las lavandas

5 El lobo blanco

6 La rebelión de los personajes

Antes de que se adentren en el cuento, déjenme presentarles a los verdaderos protagonistas de esta travesía. El primer cuento Nereí   a puro humor desde el principio hasta el final y ya  la presento:

El lobo blanco: es el quinto cuento: Mis personajes, no son santos ni ángeles caídos del cielo; entre vos y yo, a más de uno lo salvó el color blanco para no irse derecho a la lona. Como brillaban en la oscuridad, la gente pasó de atacarlos a venerarlos como apariciones nocturnas, armando un show donde la lechuza danza y los demás observan. ¡Son unos pillos! Pero la verdadera magia, en ese cuento, esa que no se compra ni se vende, tiene nombre y se llama Iris que es una marginada más, de esas que la sociedad apenas mira. Sin embargo, cuando aparece corriendo de blanco por el bosque, la gente se santigua y grita: “¡Ahí está, es un ángel!”.


Nadie sabe dónde vive, nadie conoce su refugio, pero es ella, desde su aparente invisibilidad, la que mueve los hilos secretos y arma el destino de los ninguneados, enseñándoles a volar alto cuando todos los demás los daban por perdidos. Un cuento profundo, pero con el humor de los habitantes del bosque .

 Al fondo, si miran bien, van a encontrar a mis extraños lectores  intentando leer a sus ídolos, en este bosque de papel.





...y finalmente los dejo y quedo  rodeada de mis amados bichitos .




CUENTO DE LOS HABITANTES DEL SILENCIO

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¡Hasta la próxima!

💖













domingo, 26 de julio de 2026

CAFÉ LITERARIO




 Hola, queridos amigos: abro una vez más las puertas de este café y me parece sentir el aroma y el calor del pocillo de café, compañero, compinche, amigo y muchas veces pañito de lágrimas, ¿no?

¿Hablamos de poesía?

¿Qué es para ustedes la poesía?

¿Dónde la encuentran?

¿Qué les produce?

Y tantas preguntas que seguiría haciendo si los tuviera frente a mí.

Hoy voy a citar a alguien cuya vida fue poesía pura, desde todas las células que formaban la integridad de su persona.

Y los invito a cerrar los ojos y escuchar su alma plasmada en un himno. Y en estas letras, sientan cómo se fusionó con la poesía misma al descubrir al Poeta Mayor: el Creador, Dios el Señor, quien cubrió al planeta de todo tipo de flores, de fragancias, de cascadas y mares, de aves y mariposas, del arrullo incomparable de las olas, de la majestuosidad de las montañas, de la cálida complicidad de los bosques con sus simpáticos habitantes, de la caricia del viento y la melodía de la brisa, del estrépito del rayo y de las coquetas auroras boreales…

Ese pequeño ser y gigante alma que hoy traigo a la mesa, se llama Francisco de Asís, quien al descubrir a Dios halló la poesía de la tierra entera y solo le produjo anonadamiento y alabanzas.

También los invito a que nos acomodemos todos en ronda, donde no exista un lugar jerárquico, imitando el gesto del Poverello, que así convirtió a sus caballeros en miles de hermanos.

"Amigos, mientras disfrutamos del humeante café, ¿lo leemos en un fragmento de una de sus poesías? 

Yo la llamo poesía, pero se conoce con diversos nombres, “El Cántico de las criaturas”;  o del hermano sol; o las alabanzas del Señor; o el himno a la hermana muerte.

Es en las muchas biografías que le dan distintos nombres. 

En este espacio yo lo tomo desde la óptica de la poesía  y mi asombro es leer cada parte y descubrir el alma del poeta. Él  con sus ojos vistió poéticamente hasta a la propia muerte a quien llamó hermana, créanme que me anonada leerlo.

 Los invito a que observen dónde encontraba Francisco la poesía y cómo, al descubrirla, quedó deslumbrado y convirtió su admiración en alabanzas.

¿Seremos capaces de descubrir tanta poesía a nuestro alrededor?¿De valorar de esa manera a la naturaleza? ¿De agradecer la vida ya que la vida misma es poesía? son preguntas que me hago a mí misma.

Me encantaría que comenten e iniciemos así el diálogo fraterno con un café..

“El Cántico de las criaturas”

:::Loado seas mi Señor, con todas tus criaturas, especialmente, el hermano Sol, el cual es día y por el cual nos alumbras. Y él es bello y radiante con gran esplendor: de Ti, Altísimo, lleva significación.


Loado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas: en el cielo las has formado luminosas, y preciosas, y bellas.


Loado seas, mi Señor, por el hermano viento, y por el aire, y el nublado, y el sereno, y todo tiempo, por el cual a tus criaturas das sustento.


Loado seas, mi Señor, por la hermana agua,

la cual es muy útil, y humilde, y preciosa, y casta.


Loado seas, mi Señor, por el hermano fuego, por el cual alumbras la noche: 

y él es bello, y alegre, y robusto, y fuerte.


Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana, la madre tierra,

la cual nos sustenta y gobierna

y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas. 


Loado seas, mi -Señor, por aquellos que perdonan por tu amor

y soportan enfermedad y tribulación.


Bienaventurados aquellos que las sufren en paz, pues por ti, Altísimo, coronados serán.


Loado seas, mi Señor, por la hermana muerte corporal, 

de la cual ningún hombre viviente puede escapar…” 


¡Hasta la próxima!



                                                                                 💖



viernes, 24 de julio de 2026

500 ROSAS

Haz clic aquí para escuchar la música de fondo


««Hola, queridos amigos: mientras preparo la segunda parte de nuestro encuentro en el café literario, hoy quiero hacerles un regalo que sale directamente de mi corazón. Les comparto este cuento titulado "500 rosas".  Un cuento que nació luego de un accidente que tuve que marcó mi vida para siempre y a partir de allí creo que Dios me obligó a sentarme a escuchar estas angelicales voces y darles vida en mis textos. Ojalá estas líneas les abran una ventana de luz en su día.»

500 Rosas

Con dificultad, abrí los ojos. Veía borroso. Una superficie blanca, luces titilantes y, más abajo —aunque todavía por encima de mi posición—, tres sombras que parecían sentadas a mi alrededor. Volví a cerrar los ojos. Descansé un momento y los abrí de nuevo, ya un poco más lúcida. Descubrí que aquella superficie era el techo y que yo estaba tendida en el piso de algún lugar. Esas tres siluetas me parecieron ángeles; por eso llegué a pensar que quizás estaba muerta. No me asusté. Me dormí.

Desperté cuando me trasladaban en una camilla. Miré hacia atrás: allí quedaban tres amigas que me saludaban con las manos en alto. Miré el suelo y sentí que allí mismo se cerraba una etapa de mi vida; ya no sería la misma. Me recosté y disfruté de la despedida que me hacían las aves, mis grandes y entrañables amigas, desde las coníferas de aquel paraíso. Se habían acomodado todas juntas; me miraban con fijeza y parecian cantar. Pude entender claramente que me decían: «¡Cuidate mucho, hermana!». Las despedí enviándoles besos al aire y, por supuesto, llorando. La ambulancia arrancó. Allí quedó mi pasado.

Seis meses después, una tarde, dejé el ordenador por un rato. Escribir se había convertido ya en lo definitivo para mí; quizás el accidente me había honrado con esta, mi verdadera vocación, que nunca antes había podido atender. Tomé mi bastón y salí dispuesta a adornar mi jardín con nuevas flores.

Cuando entré al vivero, tropecé sin querer con un pequeño ciprés.

—¡Eh, doña, fíjese por dónde camina! ¡Me embocó con su bastón! ¡Me despeinó todo!

—Perdone, mi amor, no lo quise molestar.

—¡Pst... pst! —escuché de pronto.

Me di vuelta para ver quién me llamaba: era una de las rosas que estaba en el otro pasillo.

—¿Me llamaste, hermanita?

—Sí, sí... ¡Salte y véngase por acá! Le quiero pedir algo.

—Pero no puedo, preciosa. Estoy recién operada, no puedo saltar.

—¿Por qué los humanos son tan complicados, doña? A ver, cierre los ojos y salte con la imaginación. ¡Úsela!

Lo hice. Y cuando abrí los ojos, casi me caigo del susto por el salto que di... sin darlo.

—¿Vio, doña? ¡Use la imaginación, mujer! Ahí va mi pedido, escuche: vamos a morir porque quieren hacer ramos con nosotras. ¡Sálvenos, no nos deje morir!

—Pero ¿cómo me llevo quinientas rosas? ¿Y cómo las pago, mi amor, si no tengo plata?

—¡Con la imaginación, doña! Cuando usted abra su cuaderno y tome la birome... ¡Entraremos todas con vida!

—Insistan, chicas, que ahí adentro vivimos muchos —aconsejó un colibrí desde la copa de un limonero.

—Y fíjese si queda un lugarcito para mí, doñita —susurró el limonero, un poco avergonzado.

—Sí, mi pequeñito... pero explicame: ¿Cómo escribo una historia con quinientas rosas?

—¡Y doce limoneros!

—¡Y veinticuatro cipreses! —gritaron a coro desde el fondo.

—Es que nuestro Papá nos dijo: «Busquen a una loca con bastón y vivirán» —explicó la rosa, muy segura de sí misma.

—¡Ah, bueno! ¡Gracias por lo de loca! —reí—. A ver... ¿Están preparados? ¡Me los llevo a todos!

Me aturdió el bochinche alegre que armaron en el vivero, y feliz, cerré los ojos.



«¿Qué aroma o qué recuerdo les despertaron a ustedes estas 500 rosas? Me encantará leerlos aquí abajo.»




 

lunes, 20 de julio de 2026

Café literario





 ¡Hola a todos! Bienvenidos al Café Literario “Bécquer” de nuestro blog, que hoy con muchísima emoción abre sus puertas.

Pónganse cómodos, armen el mate o preparen el café, que hoy inauguramos este rincón para charlar sin apuros...

¿Por qué elegí ese nombre? Les cuento. Yo tendría aproximadamente 9 o 10 años cuando, durante unas vacaciones en casa de familiares, me encerraron en un cuarto de máquinas para impedir que siguiera haciendo travesuras. Allí solo había oscuridad y un silencio interrumpido de tanto en tanto por el motor de los ascensores. Ese cuarto funcionaba también como archivo general, así que me dediqué a revisar todo lo que encontraba para transformarlo en diversión. Así fue como encontré un viejo y gordo libro de poesías. Lo limpié y me senté a leer.

Al llegar a las páginas de Gustavo Adolfo Bécquer y leer aquello de “Podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía”, sentí un sacudón, un maremoto en mi interior, dos fuertes portazos en mi alma al abrirse... o todo eso junto. Y años más tarde volqué aquello que me produjo, esa  vivencia en la siguiente poesía que hoy les comparto:

¿Sabes… Bécquer?

Qué pena, Bécquer, no haberte conocido

y así dejar a mi pequeña alma navegar contigo

por el océano inmenso del delirio.

¿Sabes, Bécquer? ¿Sabes qué te hubiera dado?

Mi cautiva fantasía tuya hubiera sido,

que, atormentada en lo profundo de mi alma,

golpea y golpea sin encontrar salida.

Cuando te leo, siento tu angustia en mi sangre;

separo mi alma del cuerpo

y vuelo en el espacio buscando tu esencia.

Y te encuentro, poeta, allá lejos, muy lejos...

en un mundo etéreo, sin hadas, sin duendes,

sin hipocresía. 

en el reino del amor.

Allí, hay niños descalzos, de caras morenas,

con manos muy sucias y ojos muy puros,

con perros enfermos son seres que claman

un poco de amor.

Entonces juntos, Bécquer, a los niños lavamos

y en rosas transformamos sus sucias mejillas;

con tiernas caricias al perro sanamos sus mortales llagas

y el hambre saciamos de los indefensos.

Luego los dejamos en un mundo nuevo

y seguimos buscando más luz.

Y allá, muy arriba, donde el brillo enceguece

y la música embriaga,

allí, alfombras de rosas doradas indican un paso prohibido...

Y tú, poeta, entonces me dejas

y penetras en él.

 Anita

…Así fue como esas ocho palabras de Bécquer,  produjeron en mí lo que solo puedo describir como el despertar de mi alma. Me di cuenta que  aun en un cuarto oscuro, podría encontrar en un libro, mundos enteros, sabiduría y más tarde crear  mis propios personajes: fue como estar en una sala de partos y dar a luz a mi propia voz. A partir de allí, Bécquer se convirtió para mí en un espejo. Miro en él buscando su alma, y esa inspiración que me produce está presente en casi todas mis obras.

Hoy les pregunto a ustedes, queridos amigos: ¿Tuvieron alguna vez una lectura, un paisaje o una experiencia con la naturaleza que les haya hecho dar ese "sacudón" en el alma y los haya elevado a otro mundo? ¿Tienen algún autor o libro que sea su espejo?

Este espacio se enriquece si recibe con amor sus valiosos comentarios. ¡Los leo con el café en la mano!


miércoles, 8 de julio de 2026

RABINDRANATH TAGORE Y EL GRITO DE LIBERTAD QUE NOS UNE

 



Hola, amigos:

En Argentina estamos viviendo días de alegría y tensión debido al Mundial de Fútbol 2026. Marchamos detrás de nuestra bandera en alto. Decir mundial, selección o fútbol es decir Messi. Tenemos a Messi, ya lo saben, pero quiero decir que él ya pasó todas las pruebas para convertirse en héroe y, lo más importante, es que lo es en todos los aspectos de su vida. Él despliega un abanico de virtudes, pero sus rasgos más sobresalientes son su increíble humildad y su profunda fe.

También estamos viviendo días de fraternidad mundial. ¿Cuál es el motivo? El Mundial de Fútbol 2026. Recibimos mucha adhesión de varios países y marchamos con nuestra insignia en alto sin diferencias de credos, económicos, sociales o políticos. Todo ese clima de tal calidez humana se lo debemos al fútbol.

Hoy, primer día después del triunfo argentino en el partido  Argentina vs  Egipto, al leer los periódicos y navegar por las redes, me emocioné más que con el propio partido infartante que presenciamos ayer. ¿Por qué? Les cuento.

Ver el homenaje y el sentimiento tan profundo de Corea, Indonesia, Bangladesh y muchos más... Pero ver a todo ese pueblo de Bangladesh en la calle con nuestra bandera tan alta, hizo que mi alma recibiera la caricia fraterna de tantos hermanos que, desde tan lejos, unieron su grito al nuestro por Argentina. La bandera celeste y blanca flameaba en el Obelisco, en Bangladesh y en otros países con nuestro mismo fervor. Sé que hay una razón histórica que nos une, lo que hace que nuestro vínculo sea tan profundo.

Por eso, en primer lugar, quiero elevar mi humilde homenaje a ese lado del mundo tan lejano y, a la vez, tan dentro de nuestro corazón. Elegí a un gran poeta que los representa, pero antes de hablar de él, quiero decirles que admiro a los autores en general; no miro su color, su nacionalidad, su devoción religiosa, su postura política, ni su posición social. Leo sus obras y, sobre todo, trato de entrar en su alma y conocerlos allí, en su jardín interior. Así es como escribo yo: contemplando, amando y escuchando a la naturaleza, mi hermana.

Entonces, queridos hermanos, voy a hablar con ustedes del poeta más grande de la India, Rabindranath Tagore. Él fue el primer no europeo en ganar el Premio Nobel de Literatura (en 1913) y, para mejor, ¡tiene un lazo histórico bellísimo y real con la Argentina! Además, un dato que nos conmueve: Tagore escribió el himno nacional de la India y también el de Bangladesh. Como Bangladesh fue Argentina en el día de ayer, decidí hacer un humilde homenaje desde mi pluma recordando en esta publicación al gran poeta bengalí. Para entender los lazos que nos unen a Bangladesh y a otros países de aquella zona, empezaré justamente con este ilustre autor.

Esto no será un informe periodístico ni una biografía; es una charla que hoy quiero tener con ustedes como si estuviésemos sentados en un café literario. Entonces, es bueno recordar las múltiples aptitudes artísticas de este genio: filósofo, escritor, pedagogo y músico, de manera tal que compuso infinidad de canciones, escribió cuentos cortos, novelas, ensayos y poesías. Fue un reformador social y, además, desarrolló su pasión pictórica a partir de los 70 años, llegando a realizar 3000 cuadros.

Él se diferenciaba de Mahatma Gandhi porque Tagore era internacionalista y decía que la India debía ser un lugar para todos. Fue educado con una sólida enseñanza británica. No confrontaba directamente con la dominación inglesa; solo le afectaba mucho que los británicos despreciaran los valores culturales de la India y que trataran mal a los indios. Hasta 1919 tuvo una actitud, si se quiere, pasiva, a tal punto que la corona lo nombró caballero.

En 1919, tras la trágica Masacre de Amritsar perpetrada por las fuerzas británicas, Tagore renunció al título de caballero en señal de protesta. Años más tarde, en 1943, una terrible hambruna golpeó a Bengala debido a las políticas de racionamiento del gobierno de Winston Churchill, donde murieron tres millones de personas de hambre. Mahatma Gandhi llamaba afectuosamente  a Tagore “El centinela de la India”.

Y a partir de aquí, busquemos las raíces del lazo afectivo tan fuerte que nos une a esa región del mapa:

  • 1919: Tagore se enfrenta a Inglaterra por la masacre mencionada y devuelve su distinción.

  • 1924: El poeta viaja hacia Buenos Aires para luego dirigirse a Perú, pero se enferma y debe interrumpir su viaje. Al enterarse por la prensa, Victoria Ocampo le ofrece alojarse en su quinta de San Isidro. Tagore acepta y se queda dos meses. Durante esa reparadora estadía frente al río, el poeta queda profundamente enamorado de las tierras argentinas y plasma ese afecto escribiendo hermosos poemas dedicados a nuestro paisaje y a su vivencia en Buenos Aires, los cuales reunió en su libro Puravi. A partir de allí, esa amistad continuó para siempre.

  • 1947: Tagore se involucra en el gran  movimiento que liberó a la India.

  • 1971: Bengala se independiza bajo el nombre de Bangladesh, adoptando como himno nacional una canción escrita por Tagore. En Argentina, Jorge Luis Borges y Victoria Ocampo salen a la calle con un manifiesto celebrando la independencia de Bangladesh.

  • 1982: Se declara la guerra en las islas Malvinas y Bangladesh nos apoya en todos los fueros internacionales.

  • 1986: En el mundial de fútbol, Argentina vence a Inglaterra con los dos inolvidables goles de Diego Maradona, un triunfo que Bangladesh festejó como propio.

  • 2026: Como ya les conté, Bangladesh, Corea y otros países de la zona salen a las calles a festejar nuestro triunfo con un fervor emocionante.

Al repasar este panorama histórico sobre nuestros lazos con tantos pueblos que sufren o han sufrido alguna subordinación, llego a la conclusión de que este vínculo tan hondo tiene un solo nombre: amor fraterno.

A partir de aquí, los dejo con unos fragmentos de la obra cumbre del poeta más grande que tuvo la India, fruto de su genialidad: Rabindranath Tagore.

Fragmento 1: La vida que fluye en la creación "La misma corriente de vida que corre por mis venas, noche y día, corre por el mundo y danza en rítmica medida. Es la misma vida que brota de la tierra en alegría, en innumerables briznas de hierba, y estalla en tumultuosas olas de hojas y flores."

Fragmento 2: El barro y la presencia de Dios "Él está allí donde el labrador cava la tierra dura y donde el picapedrero rompe las piedras. Está con ellos bajo el sol y bajo la lluvia, y sus vestidos están cubiertos de polvo. Quítate tu manto sagrado y, como Él, ¡baja al fango de la tierra!"

Fragmento 3: La flor más humilde "Te ruego que cojas esta florecilla antes de que se marchite... Me da miedo que el día se pase sin yo saberlo y que la flor se muera en el fango sin que tú la mires. Su color no es rico y su perfume es débil, pero sírvete de ella y cógela mientras haya tiempo."

¡Hasta la próxima!


lunes, 6 de julio de 2026

WILLIAM WORDSWORTH Y SUS NARCISOS



 


Hoy quisiera recordar a uno de mis favoritos: un poeta que se siente deslumbrado por la naturaleza y encuentra, quizás en la tranquilidad de su espíritu y en los dulces recuerdos de sus paseos, la visita real de la poesía.

Me refiero a William Wordsworth. En cuanto a su biografía, no la voy a tocar porque les dejo la inquietud a ustedes, que tal vez la conozcan mejor que yo. Voy a hablar sobre lo que produce en mí su obra y, a través de ella, el espíritu del autor.

William Wordsworth nació en un lugar privilegiado llamado el Distrito de los Lagos ( The Lake District), al noroeste de Inglaterra. Cuentan los biógrafos que amaba caminar por ese lugar. Este autor, máximo referente del romanticismo inglés, conoció el dolor a muy temprana edad. El dolor, para mí, cumple la función de cincelar el alma, trabajarla como si fuera un diamante; es así como el ser humano aprecia, desde otra altura, las bellezas que Dios creó para el hombre. Son esas almas las que valoran y se anonadan ante el lenguaje de la naturaleza.

Mi intuición —y no solo la intuición, sino sus poemas— me dice que este autor veía más allá de una flor o de un atardecer: miraba con los ojos del alma. Siento, además, que Wordsworth acaricia las letras como si acariciara las flores; escribe la poesía como si él mismo fuera la naturaleza, y le agradece a la poesía por permitirle ese encuentro.



De sus obras más famosas, hoy elegí Los Narcisos (1804), donde deja al descubierto su profunda conexión con el entorno. Cada verso, cada estrofa de ese poema, es la misma poesía volando sobre las flores. En este poema, al encontrarse con el oro de los narcisos, el autor vuela; en su viaje se lleva ese campo dorado y lo compara con la inmensidad de las estrellas. A sus ojos y a su espíritu los visita la paz, y es allí donde se instala la poesía.

¿Vamos a volar con William Wordsworth?

LOS NARCISOS

Iba solitario como una nube
que flota sobre valles y colinas,
cuando de pronto vi una muchedumbre
de dorados narcisos: se extendían
junto al lago, a la sombra de los árboles,
en danza con la brisa de la tarde.

Reunidos como estrellas que brillaran
en el cielo lechoso del verano,
Poblaban una orilla junto al agua
dibujando un sendero ilimitado.
Miles se me ofrecían a la vista,
moviendo sus cabezas danzarinas.

El agua se ondeaba, pero ellas
mostraban una más viva alegría.
¿Cómo, si no feliz, será un poeta
en tan clara y gozosa compañía?
Mis ojos se embebían, ignorando
que aquel prodigio suponía un bálsamo.

Porque a menudo, tendido en mi cama,
pensativo o con ánimo cansado,
los veo en el ojo interior del alma
que es la gloria del hombre solitario.
y mi pecho recobra su hondo ritmo
y baila una vez más con los narcisos.

Y ahora les pregunto a ustedes: ¿Qué les produce este poema? Los invito a que no se queden en la superficie, sino a que se tomen un minuto para escarbar en su propia alma y me cuenten qué encuentran ahí.


¡Hasta la próxima!


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La charla del atardecer

Escucha la música aquí y que disfrutes esta historia. Clic aquí ¡Hola, queridos amigos, aquí les comparto un cuento mío sobre el ocaso! Me s...